Las pensiones no contributivas de invalidez y el Ingreso Mínimo Vital (IMV) experimentarán un importante incremento del 11,4% en 2026.
Con esta actualización, la cuantía básica de la pensión no contributiva se situará en 629,08 euros mensuales, mientras que el IMV para un beneficiario individual ascenderá a 733,91 euros.
Para quienes acrediten una discapacidad igual o superior al 75% y necesiten ayuda de terceros, la prestación rebasará los 943 euros al mes.
Además, se mantiene el complemento del 22% para unidades de convivencia que incluyan a personas con un grado de discapacidad superior al 65%.
Estas medidas buscan reducir la brecha de desigualdad y garantizar niveles de vida dignos para los colectivos más vulnerables.